
Introducción
Concebido por el arquitecto tucumano Alberto Prebisch e Inaugurado un 23 de mayo de 1936, esta estructura hueca de hormigón armado, ha sido un testigo silencioso de los sucesos históricos más significativos para el pueblo argentino, y ha cumplido recientemente sus primeros 90 años. Desde sus comienzos las autoridades de aquel entonces expresaban una idea de futuro: “Existe el propósito de dotarlo de un ascensor interno que permita el acceso del pueblo a la cúspide del monumento”.
En septiembre de 2024 se iniciaron las obras -después de un proceso de licitación-, para la instalación del ascensor; posteriormente el 18 de julio del año 2025 se inauguró el ascensor instalado por la empresa Ascensores Servas S. A.
Este equipo de Transporte Vertical sin sala de máquinas, cuya cabina se desplaza a 60 metros por minuto, tiene una capacidad útil para 300 kilos ò 4 personas, su diseño contempla la puerta de cabina y dos de sus paneles con vista panorámica.
El ascensor permitirá subir cómodamente una altura de 55 metros, para acceder a una escala de caracol que permite a los visitantes –vecinos y turistas-, llegar a la cúspide y observar Buenos Aires desde un mirador; el tiempo pasa inmutable, transcurrieron 89 años para que una idea de futuro –devenida del pasado-, lograse ser realidad.

Desarrollo
El Obelisco propiamente tal, tiene una altura de 67,5 metros; su base mide 6,80 metros por cada lado y en su proyección vertical hacia la cúspide esta dimensión se reduce a 3,5 por 3,5 metros.
El ascensor hubo de ingresar desarmado para ser instalado dentro de la estructura, asentándose sobre una base, desde donde se montaron los rieles guas, la cabina, las puertas y el motor tipo gearless, lo anterior, al interior de una armazón reticular fijada a las paredes laterales del monumento.
Programado para detenerse en la planta baja y en la cúspide, el ascensor cuenta con otras paradas diseñadas para enfrentar situaciones de emergencia, lo mismo que la escalera que lo rodea.
Con anterioridad, había que animarse a subir 206 peldaños por una escalera recta de hierro, armado con casco y arnés, para llegar a la cúspide; subiendo en medio de la oscuridad, peldaño a peldaño, ese extenso túnel vertical; la travesía podía durar unos 16 minutos, dependiendo del estado físico del escalador.
Con el ascensor -vehículo principal del Transporte Vertical-, en tan solo un minuto se puede llegar a la cúspide, la cabina panorámica, permite observar, gracias a la iluminación led, la matriz interior del icónico Obelisco.

Conclusiones
Referirse al Obelisco de Buenos Aires, es reconocerlo como un icono urbano emplazado en las intersecciones más transitadas de la ciudad, la Avenida 9 de julio y la Avenida Corrientes. El origen de los obeliscos viene del antiguo Egipto y, en tiempo de los faraones expresaba el simbolismo de la inmortalidad, el equilibrio y la conexión entre el cielo y la tierra.
Los obeliscos están presentes en ciudades de todo el mundo y como monumentos modernos siguen teniendo una carga simbólica y muchas veces en torno a ellos se congrega la ciudadanía.
Volviendo al caso argentino, fueron las concentraciones en torno al Obelisco porteño, cuando la Selección Argentina obtuvo el 25 de junio de 1978 el primer mundial de Futbol de su historia deportiva.
Mencionamos otro hito relacionado con el fin de la dictadura cívico-militar argentina: “Ese 30 de octubre el pueblo volvió a las urnas. La participación fue masiva y nadie quería dejar de votar y de ser protagonista de ese momento histórico. Triunfó Alfonsín y fue la primera vez que el peronismo perdió una elección nacional. Pero más allá de los resultados, el pueblo salió a festejar a las calles de todo el país. Solo en el Obelisco de Buenos Aires, se juntaron un millón y medio de personas”.
La construcción del Obelisco iniciada en 1935 y terminada el 1936 fue levantada por 157 obreros de la construcción. En el solar original donde fue instalado existió una iglesia, siendo demolida para construir la avenida 9 de julio, en la torre de dicha iglesia fue izada la bandera argentina por primera vez el año 1812.
Resulta incuestionable la carga simbólica del Obelisco, que en la actualidad se puede reencontrar –mediante una visita-, con las generaciones de ciudadanos que estuvieron en su entorno en muchas oportunidades, ya sea como vecinos o turistas.
La innovación tecnológica, de diseño e ingeniería que caracteriza al sector del Transporte Vertical, posibilita acceder al Obelisco por su interior, trayendo a su memoria recuerdos imborrables cuando se desplacen por el ASCENSOR y contemplen desde su cúspide la ciudad de Buenos Aires que aman y admiran.

Fuentes referenciales
- https://revistaeb.com/obelisco-recebera-elevador/
- https://revdelascensor.com/2025/09/29/un-ascensor-para-el-obelisco/
- https://www.lanacion.com.ar/sociedad/ascensor-interno-y-mirador-asi-sera-la-obra-que-permitira-subir-hasta-la-punta-del-obelisco-nid31072024/
- https://www.cultura.gob.ar/30-de-octubre-de-1983-recuperacion-de-la-democracia-argentina-9684/
Transporte Vertical Una Revista Digital