
Existen en general –a nivel individual y en las sociedades-, visiones opuestas para enfrentar los riesgos propios de la actividad humana o de la Naturaleza, estas visiones las podemos identificar como gestión preventiva y gestión reactiva frente a riesgos, problemas o emergencias, sea a nivel local o a nivel país.
El tema tratado en este artículo se inscribe en la gestión reactiva, pues tuvo que transcurrir un cuarto de siglo para establecer legislación y normativa técnica aplicada al Transporte Vertical en nuestro país, el período considerado se ubica entre los años 1985 (el terremoto de marzo) y 2010 (terremoto y tsunami de febrero).
Recordemos que la norma NCh3362:2014 “Requisitos mínimos de diseño, instalación y operación para ascensores electromecánicos frente a sismos”, después de ser publicada en el Diario Oficial, en marzo del año 2016 fue incorporada en la OGUC, sumándose a la normas técnicas obligatorias que rigen el rubro en Chile.
La necesidad para elaborar una norma de diseño sísmico de ascensores, considero la realidad como país sísmico; la norma tomo en cuenta los códigos japonés y norteamericano y también conoció los daños sísmicos de ascensores de tracción encuestados, identificando aquellos componentes más críticos del sistema de ascensores en situación sísmica:
- Volcamiento y desplazamientos de componentes en Sala de Máquinas, Caja de Elevadores y Pozos, debido a incorrecto anclaje de los mismos.
- Sistema de cables que viajan en la Caja de Elevadores: se pueden enredar, romperse o salir de sus posiciones, al no contar con protección.
- Los rieles guías (cabina y contrapeso), están expuestos a deflexiones excesivas por la intensidad de la fuerza sísmica.
- Tanto cabina como contrapeso pueden descarrilarse, colisionando entre ellos o con los muros de la escotilla o Caja de Elevadores y cabina con daños en su cielo, paredes interiores y puerta de acceso.
El estudio de documentos y distintos códigos, nacionales como extranjeros fue parte de la contribución académica para la elaboración de la norma en comento. La práctica de encuestas ha demostró que los ascensores nacionales no cumplen con varios requisitos de diseño para que el sistema se mantuviese operativo después de un terremoto; es necesario desplegar más investigación al respecto.
Garantizar la seguridad de la vida es el principal objetivo de un diseño sísmico, pero este objetivo se ve afectado, cuando los ascensores quedan inoperables después de un sismo intenso o terremoto, esa realidad, impacta negativamente en edificaciones como hospitales, con gran costo social adverso.
Todos los pueblos de la tierra, tienen sus características que los identifican, nuestro pueblo, ha superado los desastres naturales por medio de la resiliencia social, donde el factor unidad es un elemento motivador para salir adelante frente a los incendios forestales, lluvias torrenciales, tornados, sismos, terremotos y tsunamis.
Sin embargo, debemos perseverar en mejorar la organización y gestión del Estado, fortalecer la educación y práctica de distintos simulacros, aumentar la investigación de los desastres naturales para ser más preventivos que reactivos, dotarnos de normativas específicas y adecuados instrumentos de fiscalización.
Grandes pensadores, como el filósofo español, José Ortega y Gasset, han relacionado el mito de Sísifo con Chile (el griego que fue condenado a cargar una gran piedra hasta la cima de una montaña, que antes de llegar caía, repitiendo el esfuerzo enésimas veces), “Tiene este Chile florido algo de Sísifo, ya que como él, parece condenado a que se le venga abajo cien veces, lo que con su esfuerzo, cien veces elevo”.

Fuentes referenciales
- Boroschet, R y P. Mata 2000. Daños sísmicos en ascensores. Revista BIT. Santiago, Chile.
Primera Parte: Importancia De La Norma Chilena 3362
Transporte Vertical Una Revista Digital