
Comenzamos a vivir un nuevo mes del calendario gregoriano que nos rige. Recordemos que el nombre de este mes proviene del latín lulius, para honrar la memoria del líder militar y político romano Julio Cesar, pues fue en este mes que nació.
Pero hay una historia detrás, en el antiguo calendario de la sociedad romana, este mes se llamaba Quintilis, relacionado con el lugar que ocupaba en el año.
Cuando se produce el asesinato de Julio Cesar (año 44 a.C.), debido a una conspiración desde el interior del Senado romano, esta misma instancia decidió reemplazar Quintilis por Lulius para honrar su memoria pues cumplió un rol como conquistador de nuevos territorios para Roma; también impulsó la transición de la República romana al Imperio.
Su tendencia a la monarquía, definió que un grupo de senadores decidiera su eliminación en el marco de lo que se conoce como los “idus de marzo”.
Después de este breve comentario cultural, nos centramos en tres hechos de importancia para nuestro sector.
Primero, el teleférico Bicentenario de Chile está probando el montaje de las cabinas en un proceso de marcha blanca. El teleférico tendrá un rol gravitante en la movilidad urbana santiaguina, aportando más rapidez de desplazamiento entre comunas de la capital Chilena.
Segundo, el distrito de Miraflores en Lima, la capital de Perú, pronto vera transitar por los aires su primer teleférico, inicialmente con un enfoque turístico, conllevara a futuro la necesidad de implementar estos aparatos para la movilidad urbana con conexiones a otros medios del Transporte público limeño.
El contraste entre Chile y Perú, no está limitado a los teleféricos, por el contrario, existen dicotomías en el desarrollo de redes de metro, conectados a otros medios de transporte público para satisfacer las demandas de movilización de sus ciudadanos.
Tercero, el terremoto en Venezuela, con miles de víctimas y desaparecidos, ha concitado la atención mundial y regional (pese al impacto de un Campeonato Mundial de la FIFA).
La tragedia natural está dejando lecciones para los países: la solidaridad se ejerce a todo evento, independiente del signo político de las autoridades del país en crisis.
Venezuela y Chile, no tienen relaciones diplomáticas, esta realidad, no debe entorpecer las labores de rescate de las víctimas, como está sucediendo puntualmente: POR LA VICTIMAS A SUPERAR LAS TORPEZAS!!!
El Director
Transporte Vertical Una Revista Digital