miércoles , abril 17 2024

Ascensores Familiares en Santiago de Chile

Los ascensores familiares

En nuestra Revista Digital hemos publicado recientemente un artículo titulado Un Ascensor en Casa; el presente tema es un complemento del anterior, pero con una mirada más local, no tan general y descriptivo como el ya mencionado, pero nos invita a caminar por la ciudad en un paseo virtual descubriendo el emplazamiento de estos ascensores familiares, en una muestra representativa pero que en modo alguno refleja la realidad total de estos aparatos esparcidos por el país, olvidados u ocultos en mansiones señoriales, palacetes o bodegas del casco antiguo de nuestra capital y otras ciudades.

Los ascensores de casa o domésticos son conocidos en Europa, como Home Lift, es una industria que durante los diez últimos años ha desarrollado un modelo de ascensor específico para personas, orientado a resolver necesidades de elevación de la gente en sus hogares – tercera y cuarta edad, discapacitados -, lo anterior, lo podemos comparar con las experiencias de los ascensores familiares que han tenido presencia en Chile y otras partes del mundo desde el pasado, concluimos que esta es una industria reinventada en base a la tecnología del tiempo presente.

Breve descripción del Barrio Dieciocho

El Barrio Dieciocho fue declarado zona típica mediante el decreto Supremo N° 123 del Ministerio de Educación, el 7 de febrero de 1983, pertenece al casco antiguo de la ciudad y hoy se ubica en la Comuna de Santiago Centro; este barrio fue construido entre el siglo XV y principios del siglo XX, albergo a la clase acomodada del país entre los años 1850 y 1920; en él existen palacios y mansiones; sus límites son: por el norte Avenida Libertador Bernardo O’Higgins; calle Las Heras por el sur; calle San Ignacio por el oriente y Autopista Central por el poniente.

El auge del barrio se focalizó entre 1850 y 1920, las familias más ricas de la sociedad santiaguina se establecieron en él, constituyendo un asentamiento urbano excluyente; fueron residentes del sector la mayoría de las familias de la oligarquía chilena cuyas fortunas provenían de la minería (carbón, plata y salitre); antes del año 1850 el sector forestado que se denominaba Pampilla, acogía a las familias acomodadas en sus paseos a caballo; eran terrenos agrícolas y quintas de recreo que devenían de las encomiendas entregadas a los españoles heredadas por las familias criollas.

Pero toda época tiene su fin, el barrio de élite que creció lentamente hasta fines del año 1930, afectado por la Gran Depresión tuvo su fin; había también un agitado ambiente de protestas populares y la urbanización de Santiago y el surgimiento de los barrios Infante e Italia hacia el oriente, impulsaron a muchas familias adineradas a migrar hacia esos nuevos sectores; el barrio elitista a fines de 1940 dejó la huella de su pasado expresado en muchas mansiones, casonas y palacios, los que eran subastados, vendidos o quedaban abandonados a medida que sus propietarios fallecían.

La llamada clase media ocupaba el sector con locales comerciales, mientras la otrora clase acomodada se establecía en lo que hoy conocemos como la Comuna de Providencia y la Comuna de Ñuñoa, siempre emigrando hacia el oriente, muchísimo más allá de la icónica Plaza Italia – Plaza Baquedano, protagonista preferida del nuevo ciclo de protestas sociales.

1. Ascensor del Palacio Cousiño

La familia Cousiño-Goyenechea fueron dueños de las minas de carbón en Lota, de la mina de plata de Chañarcillo, de la Viña Cousiño-Macul, entre otras propiedades. Encargaron la construcción de un palacio al arquitecto Paul Lathoud en Santiago, la capital de nuestro país; la construcción se inició en el año 1870, terminando las obras en 1878 e inaugurándose recién el año 1882.

Según Wikipedia, la enciclopedia libre; el ascensor instalado lo define como “el primer ascensor chileno”, por el momento, nosotros podemos señalar que pudo ser el primer ascensor que hubo en Chile; su construcción fue encargada a la casa Astrickler & Küpfer, ciudadanos suizos llegados al país en el marco del proceso de Colonización generado en el siglo XIX, estos helvéticos el año 1833 pasaron a transformar su empresa en la Fundición Libertad S.A.; el ascensor funcionaba con un sistema en base a presión de agua y estaba ubicado en la Sala de Armas comunicando al segundo piso del palacio.

El Palacio Cousiño fue dotado de los primeros adelantos técnicos de su época como una central eléctrica y el ascensor ya mencionado; sigue ubicado en la calle Dieciocho N° 438, Comuna de Santiago, cuenta con 3.500 metros cuadrados, dos pisos y 12 salones; ha sido declarado Monumento Histórico, mediante el Decreto Supremo N° 76, del 12 de enero de 1981.

 

 

2. Ascensor del Palacio Iñiguez

Nos trasladamos por la misma calle Dieciocho hasta llegar al número ochenta, estamos en la esquina de la Alameda y podríamos tentarnos de entrar al emblemático Café Torres, contiguo al Circulo Español, nos quedamos en la esquina y evidenciamos que el Palacio Iñiguez ha sido recuperado; lo afectó un gran incendio el año 2013 y al año siguiente comenzó la restauración del frontis, este proceso de rescate patrimonial fue impulsado por los propietarios actuales, Duoc UC.

Este Palacio cuyos propietarios originales eran Eduardo Iñiguez y Loreto Undurraga fue encargado a los arquitectos Ricardo Larraín Bravo y Alberto Cruz Montt, ambos de vasta trayectoria arquitectónica a fines del siglo XIX y comienzos del XX; su construcción fue terminada el año 1908.

El ascensor de marca Stigler ubicado en medio del hall principal, no funciona, su interior de madera fue recuperado quedando impecable y es un protagonista silencioso del pasado cuando trasladaba a los usuarios de aquella magnifica vivienda familiar.

 

3. Ascensor en la sede de ANEF

Después de haber verificado la existencia de otro ascensor familiar en el palacio Iñiguez nos disponemos a cruzar la Alameda para dirigirnos a la sede de la “Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF)”, edificio de cuatro pisos ubicado en Avenida Libertador Bernardo O´Higgins N° 1603 (avenida llamada Alameda de manera común y popular); el año 1943 un grupo de dirigentes liderados por don Clotario Blest Riffo, dio vida a la ANEF cuya impronta sindical sigue incidiendo en el desarrollo social y político de nuestro país.

Durante la dictadura cívico-militar, el régimen dio muerte un 25 de febrero de 1982 a Tucapel Jiménez Alfaro, entonces presidente de ANEF, intentando frenar con este asesinato al movimiento social que se levantaba para terminar con el régimen dictatorial.

En la década de los noventa como dirigentes sindicales de Harnecker Schindler hicimos de ese recinto nuestro lugar para reunirnos y recuperar la organización de los trabajadores de ascensores, multiplicamos toda clase de iniciativas para avanzar en el proceso de unidad que habíamos perdido por el Plan Laboral; siempre la ANEF ha sido para nuestro sector un sitio de fraternidad sindical.

Hoy este Edificio se llama Tucapel Jiménez, pero en el pasado, el señor Francisco Irarrázabal Fernández propietario del predio en el año 1937, concibió una vivienda mediante el proyecto del Carlos Swinburn Izquierdo quién diseño el edificio de esquina y 14 metros de altura, siendo construido por Luis Ruiz Tagle; como hipótesis podemos mencionar que dicha edificación fue originalmente una vivienda familiar de clase acomodada, dada su arquitectura ecléctica con elementos neoclásicos en su conformación de fachada y en su ornamentación interior.

Durante los años que permanecimos vinculados a dicho edificio descubrimos tras una puerta la existencia de un elevador marca Schindler, emplazamiento que no figura en el levantamiento de planos realizado por el Consejo de Monumentos Nacionales para declarar el edificio en la categoría de “Monumento Histórico” a la sede de ANEF en el Decreto N° 346 del Ministerio de Educación del 01 diciembre 2016.

 

4. Ascensor en la calle Victoria Subercaseaux

En esta caminata virtual dejamos el barrio Dieciocho y su entorno y nos dirigimos al Cerro Santa Lucía, recordando que originalmente fue transformado mediante la gestión del Intendente Benjamín Vicuña Mackenna, quién entre los años 1872 y 1875 impulsó innovadoras obras urbanas en la capital. Caminamos por la calle Victoria Subercaseaux que bordea el cerro por el sector oriente – denominada así por la Municipalidad de Santiago el año 1931 -, en honor a la esposa del Intendente Vicuña Mackenna.

La misma Municipalidad de Santiago, mediante un Decreto publicado en el Diario Oficial del primero de febrero del año 2016, incorpora el edificio neoclásico de Victoria Subercaseaux 313 – 323 al listado de nuevos inmuebles de conservación histórica. Este inmueble ocupado por descendientes de la familia Concha y Toro cuenta con un elevador Schindler desde el año 1940, cabina original de madera y velocidad de 0,75 m/s, por antecedentes fidedignos, sabemos que los descendientes de la familia ya mencionada abandonaron la vivienda después del inicio del estallido social de octubre en nuestro país.

 

5. Temas de futuro

Nuestra Revista Digital Transporte Vertical está vinculada estrechamente a la Fundación Museo del Ascensor y, es nuestra misión difundir la industria de este medio de transporte en el país, pero también rescatar y preservar el patrimonio histórico que representan los elevadores en el desarrollo de nuestra nación, en algún momento de este silencioso desarrollo tendremos una sala museística del Transporte Vertical y con el apoyo de la comunidad del sector levantaremos el Museo del Ascensor, esperamos conformar una unidad multidisciplinaria que se dedique a la investigación, estudio y rescate de ascensores antiguos que siguen prestando un valioso servicio en la movilidad urbana.

Acerca de Miguel Covarrubias

Miguel Covarrubias Saavedra es Ingeniero en Prevención de Riesgos y Medio Ambiente y Diplomado en Universidad de Chile “Economía y Gestión de Calidad para Trabajadores Líderes”. Además, es un profesional vinculado a la industrial del transporte vertical por más de 47 años.

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Un comentario

  1. Aurelio Maraboli Ayala

    En lo referente a los accidentes de trabajadores del transporte Vertikal,tengo la impresión que el estrés afecta enormemente a este rubro,recuerdo hace 40 años entregaban 2 ASCENSORES al día con un ayudante para mantención,hoy eso cambió lamentablemente,ya que hay empresas que hoy entregan 4 o más ASCENSORES a un técnico,existe alta presión para realizar trabajos por falta de tiempo,en breves palabras se anda corriendo,se legisló en el tema,pero falta legislar aún ,como por ejemplo los tiempos entregados por equipo,

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